Para cubrir la creciente demanda global de cemento, se desarrollaron en los países industriales plantas de calcinación de bajo consumo y alto rendimiento específico que se introdujeron en todo el mundo. El punto culminante de esta evolución es actualmente el horno precalcinador con unidad rotativa corta. En este contexto, el empleo de combustibles secundarios va ganando cada vez más importancia. Teniendo que seguirle a esta tendencia los correspondientes productos refractarios y sistemas de revestimiento, ya que la atmósfera del horno ha aumentado como factor determinante para la resistencia.